Después de 78 largos días de bombardeos de la OTAN la OTAn, Rusia y Yugoslavia llegaron a un acuerdo en el que Kosovo quedaba bajo protección internacional pero dentro del estado yugoslavo. Un acuerdo que se recogió en la resolución 1244 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
La OTAN enviaría fuerzas militares de "paz" a Kosovo para mantener el orden y sobre todo para vigilar el cumplimiento de retirada de la policía y ejército serbio.
Un ejército y una policía que no sufrió apenas daños en los 78 días que duró la agresión. En 78 días el ejército yugoslavo con mandos que habían luchado frente a los nazis en los bosques de Yugoslavia, un ejército que aguantó el embiste de la coalición militar más grande del mundo, un ejército que había sufrido 2 guerras consecutivas....

Nadie sabía como lo hacía pero, Serbia había conseguido en muy poco tiempo reconstruir edificio, puentes, industrias, comunicaciones, casi en un tiempo record. Durante los bombardeos la prensa occidental presumía ( con el apoya de los mandos de la OTAN) de algo muy triste: las bombas inteligentes dejarían a la cobarde Yugoslavia y a su malvado líder en escombros, en la edad media.Y lo único que dejaron las bombas inteligentes fue un reguero de "daños colaterales" en Kosovo, Serbia y Montenegro. Entre los que cabe destacar uno: el bombardeo a un puente ferroviario mientras había un tren en él y en el que causó aproximadamente más de 600 víctimas.
Mientras la OTAN entraba en Kosovo en una lluvia de claveles y destrucción de hogares serbios, Rusia envió por sorpresa su división aerotransportada situada en Eslavonia oriental y Bosnia a ocupar el aeropuerto de Pristina. Suceso que según dicen, casi provoca un enfrentamiento entre unos USA, eufóricos debido a su bonanza económica y por se la única superpotencia, y una Rusia humillada y en bancarrota tras casi 9 años de gobierno de un borracho, inútil y corrupto Boris Yeltsin que era sostenido por los
" 7 oligarcas".
Muchos serbios ante la llegada de los albaneses y su protectores occidentales se vieron obligados a huir a Serbia o Montenegro, los que se quedaban o eran saqueados, o los rusos tenía que intervenir ante la mirada pasible de los occidentales o bien quedar en núcleos aislados.
Una enclave serbio importante es Kosovo-Mitrovica, una ciudad dividida por un río en el que una parte es serbia y otra es albanesa. En un reportaje de la agencia rusa, Ria-Novosti, muestra una ciudad al más puro estilo Berlín de la guerra fría pero con enfrentamientos entre grupos étnicos.

Kosovo-Mitrovica es un reflejo del actual Kosovo. Un estado done más del 40 % esta en paro y done los enfrentamientos entre albaneses y los poco serbios que quedan aún duran y lo que queda.
Un Kosovo que se independizó al margen de las Naciones Unidas y que sólo tiene un objetivo.